Si hubiese un ranking de chicas felices,
mi nombre estaría por ahí, escrito en neones luminosos.

4/8/08

· Ahora ya no me haces daño...


Cerró los ojos y se dejó caer sobre la cama. Habían pasado días de muchas emociones. Emociones que se contradecían entre si.
Tenía por un lado la felicidad. Recordar todo lo que había pasado a su lado hacía que se le formase una sonrisa de oreja a oreja que nadie conseguía ni conseguiría borrarle. Y además tenía amigos y amigas que la querían. Últimamente se lo habían demostrado tanto. Últimamente eran: Todos juntos, si no nada valía la pena.
Luego estaba la tristeza. La perdida de un ser querido. Y a eso sumarle las decepciones de algunas personas a su alrededor: No habían dado la talla como amigos. Bueno, tampoco se les podía considerar amigos en este caso. Las mentiras. Aún no logro entender como la gente puede tener esa cara y hacer daño y pisotear a la gente sin llegar a pensar como se puedan sentir.

Quizás alguien me pueda explicar algún día cuando una persona decide que debe hacer daño a la otra. Cuando se tira por el suelo noches y madrugadas de confidencias. Cuando decides no dar la cara por un amigo.

Pero bueno, alguien me dijo una vez que no todo el mundo tiene el mismo concepto de amistad. A mi nunca ningún amigo me podrá decir que no di oportunidades, que no estuve ni aún cuando yo me estaba muriendo por dentro, que no dije lo que pensaba... Que no fui amiga.

Lástima, que cuando tienes ese concepto de amistad, esas decepciones duelan todavía más.
Y esta vez, por suerte, ya no me dueles.



2 comentarios:

Odry i Luiso dijo...

ni ara... ni mai mes!!!!






amiga miaaaaaa!


un peto petita....
jo tmpc entenc moltes coses jejeje

Phaeton dijo...

Una vez, creí que todo el mundo era justo, que todo el mundo podía llegar a querer entender, que todo el mundo tenía los ojos suficientemente críticos como para escoger por ellos mismos. Me equivoqué.

También creí que todo el mundo entendía a la misma vez que yo que significaba eso de ser amigos... que no era algo tan simple como compartir pipas con el de al lado. Me equivoqué.


Después de todo ello pensé que la gente sentiría algún tipo de lastima por aquella persona que parecía no tener a nadie y que de alguna manera pensaba que lo comprenderían y le darían la mano todos juntos. Me volví a equivocar.


Y cuando " con el cuerpo ensangrentado y lleno de barro " descubrí que me tenía que levantar yo solo, vi a mi lado una persona, que había permanecido allí desde el primer resbalón, el que discretamente me había apartado la piedra que me hubiera hecho partirme la cabeza, desinfectándome las heridas mientras reposaba inconsciente... Y ahora, me tendía una mano.



Puede que la gente te decepcione, es inevitable. Pero piensa que esto es como un filtro: lo que de verdad vale, pasa por el filtro. Aquellos que te decepcionan quizá ni saben lo que se pierden, porque para lo poco que te conozco y ya vales bastante más que mucha gente que va por ahí suelta.


Todo dolor tiene una compensación, aunque ella esté en el segundo antes de tu muerte.

( ui vaya rollazo xD )

Ciertamente, despréndete de todo aquello que te haga mal, pero distingue que te hace mal por bien, o que te hace bien por mal, o simplemente mal por mal.


;)